La meditación aporta factores positivos para combatir el envejecimiento mental y mantener de una forma saludable el cerebro humano.
Numerosos estudios aseguran que la población que realiza meditación a diario llega mejor a la tercera edad.
El cerebro empieza a perder facultades a partir de los 20 años por lo que las personas que han meditado cuando tienen entre 40 y 50 años promedian la misma materia gris que aquellos que los que están en el tramo entre 20 y 30 años, es decir, que tienen un cerebro “menos viejo”.
Los ejercicios de meditación aumentan la actividad en zonas del cerebro asociadas a tener una mayor felicidad.
Así, con la meditación se consigue disminuir la actividad en la parte cerebral que hace que nos cuestionemos a nosotros mismos. Otro de los efectos importantes de la meditación está en la lucha contra los antidepresivos.
Sentarse durante unos minutos y meditar puede ayudar a bajar los niveles de estrés, depresión, ansiedad provocada por la presión social y el dolor.
Madhav Goyal, científico de la Universidad John Hopkins, descubrió que el impacto de la meditación es similar al que provocan los medicamentos en los pacientes depresivos:
“La meditación es una forma de entrenar el cerebro. Mucha gente tiene la idea que meditar es sentarse y hacer nada, pero eso no es verdad.
La meditación es un estrenamiento activo de la mente para aumentar la conciencia”.
Mucho se habla de la meditación y el cerebro, pero: ¿ayuda a cambiar las áreas cerebrales?
La meditación puede cambiar la estructura biológica del cerebro.
Según un estudio publicado en 2011 por la Universidad de Harvard se demuestra que tras ocho semanas de meditación específica para luchar contra el estrés se aumenta el grosor del hipocampo, zona responsable del aprendizaje y la memoria y se reduce el volumen de la amígdala, área en la que se localiza el estrés, el miedo y la ansiedad.

Los ejercicios de meditación también ayudan a mejorar en la capacidad de atención y concentración.
Un estudio realizado en Canadá revela que la meditación aumenta en torno a un 16% la concentración en el día a día mejorando la calidad de vida.
Además, meditar es una acción tan positiva que sirve como ayuda frente a las adicciones.
La Sociedad Estadounidense del Pulmón señala a la meditación como un elemento de mayor efectividad que los programas antitabaco.

